"Enseñar es aprender dos veces"
Joseph Joubert
¿Cómo ser padres eficaces?
Recordemos que los padres son los principales educadores de sus hijos/as. Ellos tienen el poder de influir en el carácter de un niño/a para bien o para mal. No es la única influencia que tiene el niño/a para desarrollar su personalidad, también están la escuela, su grupo de amigos/as y la comunidad en general, que marcarán alguna huella en su manera de ser, pero sin duda, la familia es quien influye de manera trascendente en cada uno de sus miembros.
Aunque no nacemos sabiendo ser padres, ni podemos controlar lo que nuestros hijos/as llegarán a ser, tenemos muchas oportunidades de influir en su desarrollo.
Para poder usar nuestra influencia como padres, al máximo, necesitamos ver hacia el futuro y trabajar ahora para dejar las mejores bases para su crecimiento como personas íntegras.
Afortunadamente, hay muchas investigaciones y aportes para desarrollar estas áreas.
Los padres efectivos
1. Aman a sus hijos/as y los proveen de un ambiente estable y seguro. El amor provee al niño/a con un ambiente seguro y estable en el cual desarrollarse.
2. Promueven el respeto mutuo. Una de las lecciones morales más importantes que un padre puede enseñar es: Haz a los otros lo que te gustaría que te hicieran a ti.
3. Controlan el uso de los niños/as sobre los medios de comunicación.
4. Enseñan con su ejemplo. Enseñar con el ejemplo va más allá de tratar bien a nuestros hijos/as, nuestro comportamiento se ve reflejado también en nuestro trato con el cónyuge, demás familiares y personas alrededor.
5. Enseñan directamente por medio de la explicación. Enseñar directamente y no con rodeos es muy importante.
6. Utilizan el cuestionamiento para promover el pensamiento moral de sus hijos/as, para fomentar el que los niños/as se detengan y piensen en sus acciones.
7. Dan a sus hijos/as verdaderas responsabilidades. Los niños/as son responsables si se les da responsabilidades.
8. Ayudan a sus hijos/as a proponerse metas.
9. Son exigentes en su disciplina. La autoridad adulta, propiamente ejercida, es vital para el desarrollo sano del niño/a.
10. Fomentan el desarrollo espiritual de sus hijos.
Recordemos que no hay familias perfectas ni hijos/as perfectos, la clave para ser una familia feliz está en la manera en que resuelven sus problemas.
Por: Jesús Peña Vásquez


